¿Qué significa Comer?

Comer es mucho más que desayuno, almuerzo y cena. Es mucho más que alimentarse o selección de comida a escoger. Es mucho más que un horario de tu itinerario. A continuación les explicaré lo que para mí significa comer.

Antes que nada, debemos decir, que no es lo mismo comer si no hay de beber. Esto desde un principio lo debes saber. El comer es un ritual que debes aprovechar y un deleite que deberás disfrutar. Salir a comer es de las cosas más especiales que puedes hacer. La comida no es lo único que debes escoger, ya que la compañía hace una gran diferencia al comer. Una buena comida sin compañía, es como un matrimonio sin mujer. Es como bailar sin música, y es como tener un libro abierto sin poder leer.

Comer es estar con tu familia, hablando de tus anhelos, tus objetivos y de lo que quieres hacer. Comer es un momento para temas importantes tocar por placer. Comer no es solo desayunar, almorzar y cenar. Comer es más que comer. Pero el desayuno, el almuerzo y la cena es parte del que hacer, así es que vamos a ver qué hay de por medio en este placer.

Comer es desayunar y prepararte para un buen día esperar y desearle a tus queridos un día espectacular. Es tomarse un buen café, agua bien fría o un té. Es comerse una fruta por la mañana, y si es fin de semana una mimosa o una champaña. El desayuno es el inicio de tu destino. Es el primer paso y la primera comida del día. Lo que tú necesitas en la mañana es algo de cafeína. Y no te me vayas a confundir con cocaína. Hay por ahí unos cuantos que se creen que es mejor esto que ir a la cocina. Terminan todos hechos una porquería. Si arrancan el día así, imagínense ustedes como y donde terminan.

Una buena conversa, una carcajada con el café, yo con mi padre me echaba mi charla, y con mi hija esta tradición pretendo explotarla. Esa hora la quiero dejar para ella reservada, con gusto invitamos a mi ahijada y en el fin de semana es para mí enamorada. Es un brunch en familia para que me cuentes qué tal estuvo el mes. Empieza bien tu día y aprovecha comer después de correr. Conversar más de lo que leas al comer es consejo sabio que puedo ofrecer. Empieza tú día en familia y aprovecha de ellos su compañía. Experiencias humanas son excelentes mezclarlas. Nadie debería tener que desayunar sin hablar o solo en la cama. Si tienes que hacerlo, pon CNN, que ellos transmiten a cualquier hora de la mañana.

Si logras sacar un tiempo, trata de sacar unos minutos y compartir con quienes te acompañan. No es el tiempo más importante, ni donde más cuentos podrán echarse, pero ese inicio y lo que vas hacer en el día, vale la pena contarse. Al menos que puedas decir, te quiero, que te vaya bien y te veo en la tarde.

A veces puedes empezar con el dicho a tu esposa que tu pasión por ella está que arde, nunca está de más hacer alarde, y celebrar el amor que es bueno en la mañana y también en la tarde.

Espero que lo hagas bien, no te lo saltes, y comas algo antes que salgas, no olvides un buen café y un buen vaso de agua, sin importar si tu preferencia es dulce o salada. Entre semana procura a tu guía alimentaria, seguirla y no abusarla… mantener un plan en la semana te sirve para descarrilarte un día en el fin de semana.

El almuerzo es a la mitad del día. Es el medio tiempo, es el receso, es el recarga baterías, para seguir en la tarde y terminar bien el día. En la semana te diría que lo mantengas corto, de lo contrario te puedes quedar dormido y no te rinde el día. Debe ser corto, y conciso pero come con calma que si vas de prisa te da indigestión y eso sí que no da risa.

A veces vale la pena mantener tu agenda y seguir hablando del tema del día, pero la mayoría del tiempo es preferible cambiar de canción y hablar de otro tema, distraerte con algo te ayudará con el resto del día.

Ahora bien, los almuerzos en el fin de semana son diferentes y podrás hacer lo que te da la gana. Puedes convertir tu almuerzo en cena de gala y dormir temprano para amanecer después clarito, en otro día bien temprano mucho antes del mediodía. Aprovecha el almuerzo para algo especial como invitar a una tía querida. Como tomarte una copa de vino blanco fría y una ensalada y algo ligero para aguantar el resto del día. Para cortar la mañana, arrancar en la tarde y prepararte a lo mejor que es la noche.

Estamos entrando en tremendo terreno divino, lo bueno de vivir y lo bueno que es convivir con una copa de vino, con buena compañía, ya que a veces toca estar afuera de la cama. No todo es sexo y hacer plata. Hay otros campos en donde la vida te da recompensa y te paga. Con los amigos y con la familia no pueden faltar buenos almuerzos. Un almuerzo sin compañía es como una canción sin melodía. Hay que estar en mente con la procesión y con una sinfonía.

Los almuerzos son especiales para hablar de temas filosóficos, complicados y triviales. Hacer análisis, ver posiciones, y estudiar posturas es cosa diurna. La fiesta la dejamos para la velada y la cena nocturna. El menú del fin de semana es generoso en la noche como en la mañana, pero debes escoger en donde invertirás tus manzanas. No puedes pasar todo el día en esta trama. Tienes que seleccionar una de dos para no levantarte averiado mañana. Ante la duda, siempre es válida la opción de ensalada.

Hablemos de la cena, mi favorita de todas las veladas. Suelta las riendas que la relajación es la encargada y si estás conmigo tienes una invitación especial para pasarla con carcajadas. Este momento se lo doy normalmente a mi esposa enamorada, la gente que me acompaña y aquellos que me caen bien y les gusta estar bien acompañada. Si estás conmigo en una cena y no es de jornada y faena, es porque eres buen amigo, de esto puedes tener certeza. Yo en la cena procuro evitar encrucijadas y pasarla bien dispuesto a pagar cuentas caras.

Es el momento para probar otras cosas, y experimentar cualidades culinarias. Celebrar y cantarle a la vida, echar al aire una cana, tomarte un vino y preparar la antesala para seguir la fiesta en noche de bengala. Pero procura siempre que a tu pareja le den ganas. Si no logras de noche que sea temprano por la mañana. Para esto, recomiendo una buena cena pero no tan pesada, una buena sobremesa, caliente o helada y un digestivo para terminar tu noche como quieren los Dioses, desnudo en la cama.

En fin, comer es vivir, y comer es convivir. Si me llamas para desayunar, almorzar o cenar, procuraré estar allí. Avísame con tiempo para con otros compromisos no coincidir. Vámonos a comer y vámonos a vivir.

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