Que significa ser panameño?

Este resumen se tiene que sentir, porque esta es mi patria que recibió a mis padres después de que de la suya tuvieron que partir. Es la tierra  que me vio crecer, que me dio mi familia, que me ha hecho y me sigue haciendo feliz.

Ser panameño es una combinación de razas, colores y culturas de todas las naciones. Nosotros los panameños decimos que no hay nada de malo en la variedad o en los colores.  Ser panameño es ofrecer un hospedaje cómodo y sano.  El panameño recibe a cualquier extranjero siempre y cuando sea considerado y bien portado.

Ser panameño es luchar por independencia.  De dictadura a democracia, esa pelea no fue de gracia, fue dura y fue reacia. Ser panameño es pasar de invasión a soberanía; de colonia gringa a canal panameño propiamente manejado. Recuperar esto fue bien peleado.  Es un pueblo sabio, prueba de esto es la votación y aceptación de la obra para un canal ampliado. Así mismo este pueblo ha sabido votar para que los poderes de los partidos alternen, y no darle tiempo a ninguno de pretender colocar un letrero que diga Se Vende.

Nada de esto ha sido gratis. Ha sido de puro esfuerzo y convicción de muchos Panameños. Orgullo por esos próceres que nos invitan a pelear por lo nuestro y asegurar que no venga nadie a futuro y procure con nuestro país hacer un secuestro. Costó mucho esfuerzo recuperar y mantener lo nuestro.

Es una hermosa bandera en un cerro. Esa que dice juntos podemos. En ella encuentro inspiración, y que Panameño no siente emoción cada vez que ve esa bandera desde el suelo o el cielo. Es un sentimiento de lucha y es una fuente de motivación. Es tremenda bandera en el Cerro Ancón.  Es una pollera, con joyas de oro y tembleques, es un trapiche, una décima de baile típico para después tomarse un chicheme.

Ser Panameño es una trompada dura de Roberto Durán a la quijada de Leonard, es el mismo diciéndole que es más hombre y más campeón que él; es la mejor definición de un boxeador. Es ser pelotero y el mejor cerrador de las grandes ligas de todos los tiempos; es el mejor picheo de Mariano Rivera. Es una medalla de oro en los Juegos Olímpicos; es saltar por lo alto como Irving Saladino. Es un gol de Román Torres para clasificar al  mundial.  Es el sentimiento de patria hecha canción de Rubén Blades; Son las canciones de Omar Alfano y de las más escuchadas “despacito” de Erika Ender.  Es ir a un “pindín” con Osvaldo Ayala.  Es un “reguetón” del General o Nando Boom, y una canción de Rock de los Rabanes. Es el festival de cine de Pituka Ortega y  un  documental de Abner Benaim.  Es una pintura del maestro Guillermo Trujillo,  y un caballo de Eduardo Navarro. Es fuente de inspiración en Latinoamérica y sin intención quedaré dejando gente por fuera que merecen ser mencionados por montón.

Es el sueño de Don Alberto Motta de mantener a Copa Airlines porque “aunque no haga dinero, emplea a mucha gente que eso es importante y algún día llegaría a ser reconocida internacionalmente”.   Es el puente que separa el sur del norte de América. Es el Hub de las Américas, es el mejor precio en relojes, electrodomésticos, y carteras.

Como es que de esta pastilla salen tantos sabores? De tan chiquito país salen puros ticketes ganadores. Clase de influencia de estos artistas que con su gracia pusieron al nombre de Panamá por alto y grande cuando en el mapa es tan solo un punto de referencia.

Es una prueba de fuego que se le puso a este pueblo, digna de mencionar, de hablar y también de alabar. Los tiempos de sedición de pañuelos blancos fueron como armas tomar, y defender esa  libertad es de admirar.

Ser Panameño es apreciar particularmente las cosas que normalmente pasan por alto, que cuando las tienes te pasan de largo, pero cuándo te faltan pagarías cualquier precio por evitar ese sabor amargo.  Hasta capaz de decir que por mi país, antes de perderlo yo mato, pero tenemos la suerte que por Panamá, sentimiento de paz, corre tanto, que por sus venas convive un santo.  Dicen que es de La Villa de Los Santos. Donde gritaron por independencia hace ya varios años.

A temas folclóricos, te cuento que el panameño le gusta la caña y cuando toma se pone menos agresivo y más melancólico.  Mañana deja de tomar, pero antes toma el sábado y doble el domingo como despedida para volver a encontrarse contigo. No cuenta con cortesía vial, y si te le acercas, el acelera para que no puedas pasarle. Te pita, y te insulta si está dentro del carro, te saluda y te invita un trago, si estás en la calle caminando.  Respeta a todas las madres, y juega vivo cuando no lo están mirando, pero si le llegas al corazón, será fiel hasta la muerte y procurará estar pendiente como un doctor está de un paciente.  Defiende su bandera y ser patriota es toda una nota. El panameño es vivo, práctico y valiente. Es humilde y a la vez prepotente. Podría ser más servicial y decente. La clase política menos descarada, dejar de tanto robar, procurar servir, ayudar y ponerse a trabajar. De esto tenemos que estar conscientes. Yo digo las cosas de frente.

Al final los Panameños o la hacen o la embarran muy bien. Pregúntenle a Noriega si no me creen, este que andaba con narcos, le influyeron los norteamericanos, la CIA, y después quería refugio en la iglesia. Embarramos mantequilla en el pan, comemos tortilla con queso, comemos maíz enrollado en hoja, y sancocho es la sopa que tomas si tienes o no tienes goma. Buen provecho, y que por Panamá te vaya bien. Esta son unas líneas de mi tierra Istmeña y las características propias panameñas.

 

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